El formador ágil adecuado: Criterios de selección y características clave
- La formación continua como pilar central de las transformaciones ágiles
- Cómo HR y L&D establecen una cultura empresarial ágil
- Lo que HR y L&D deberían saber sobre agilidad
- Cómo HR y L&D integran los objetivos de la empresa en la transformación ágil
- Formaciones ágiles: La duración adecuada y el formato correcto
- Planificación del presupuesto para formaciones: Factores de coste desde el formador hasta la certificación
- El formador ágil adecuado: Criterios de selección y características clave
- Aumento de valor mediante certificaciones: ¿Qué certificaciones ágiles se adaptan a tus objetivos de formación?
- Enfoques para formaciones y transformaciones ágiles
Selecciona un formador cualificado que tenga experiencia tanto en la práctica ágil y los respectivos roles, como en la impartición de formaciones. Idealmente, un formador también debería comprender la cultura de tu empresa y ser capaz de adaptar la formación en consecuencia. Aquí existen algunas diferencias significativas, por ejemplo, entre los formadores de la Scrum Alliance (CST), scrum.org (PST) y formadores no acreditados. El estándar de oro es el Certified Scrum Trainer® (CST) de la Scrum Alliance. Para formadores ágiles, no existe una acreditación más exigente ni completa.
7.1 ¿Qué caracteriza a un formador ágil excelente?
Un buen formador ágil se distingue por una combinación de profundo conocimiento especializado, experiencia práctica, habilidades pedagógicas y una fuerte pasión por los principios ágiles. Estas son las características clave que definen a un formador así:
Profunda comprensión de los métodos ágiles: Además de conocimientos sólidos en frameworks específicos como Scrum, Kanban, Design Thinking y OKRs, es decisivo tener una verdadera comprensión e interiorización del mindset ágil. Un buen formador vive los valores ágiles e inspira a otros a hacer lo mismo.
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Experiencia práctica: Para poder transmitir conceptos de manera efectiva, es imprescindible haber acumulado una amplia experiencia en la aplicación de métodos ágiles en diferentes entornos y roles. Estas experiencias permiten al formador ofrecer ejemplos realistas y soluciones para desafíos frecuentes.
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Fuertes habilidades comunicativas y empatía: Un buen formador debe poder comunicar ideas complejas de manera clara y comprensible. La empatía hacia los estudiantes, sus necesidades y desafíos permite un apoyo y motivación efectivos a nivel individual.
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Fomento de un proceso de aprendizaje continuo: La agilidad es un viaje, no un destino. Un formador excelente fomenta el aprendizaje y la mejora continuos, tanto en sí mismo como en sus alumnos. Esto incluye la provisión de recursos, el fomento de redes y la creación de una cultura de apertura y curiosidad.
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Adaptabilidad y flexibilidad: Los formadores ágiles deben ser capaces de adaptar sus métodos y enfoques de enseñanza a diferentes contextos, culturas y estilos de aprendizaje. La capacidad de reaccionar al feedback y ajustar los cursos dinámicamente es decisiva para el éxito del aprendizaje. Los formadores bien formados poseen una amplia caja de herramientas de métodos y saben cuándo deben aportar conocimiento directamente al grupo y cuándo es momento de dejar que los participantes elaboren los contenidos por sí mismos.
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Transmisión del mindset ágil más allá de herramientas y métodos: En última instancia, se trata de ir más allá de la mera aplicación de métodos y fomentar una comprensión más profunda de los principios y valores que constituyen la agilidad. Un buen formador inspira a otros a reconocer y vivir el valor de la adaptabilidad, el trabajo en equipo y el enfoque en el cliente.
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Certificaciones: Existen innumerables personas y empresas que ofrecen apoyo en el ámbito de la transformación ágil. En la búsqueda del formador adecuado, esto puede resultar confuso y difícil de navegar. Por ello, recomendamos dar gran importancia al aseguramiento de la calidad y, en consecuencia, establecer las cualificaciones correspondientes como condición marco. En este sentido, solo deben seleccionarse formadores certificados. Certificaciones como Certified Scrum Trainer (CST) o Professional Scrum Trainer (PST) son un indicador de conocimiento especializado excelente y alto compromiso. Los detalles sobre estas dos certificaciones se encuentran en la siguiente sección.
7.2 ¿Cómo se diferencian los formadores de la Scrum Alliance y scrum.org?
Scrum Alliance - Certified Scrum Trainer® (CST)
Los CSTs son expertos en Scrum y agilidad que poseen amplia experiencia práctica y habilidades pedagógicas para enseñar valores ágiles y prácticas de Scrum.
Requisitos para solicitar la acreditación:
Un candidato debe cumplir todos los siguientes criterios al presentar su solicitud:
- Como mínimo la certificación de Certified Scrum Professional.
- Profunda experiencia práctica en roles de Scrum - mínimo 60 meses dentro de los últimos 80 meses.
- Experiencia docente demostrable y capacidad para transmitir Scrum.
- Mínimo 100 participantes formados en al menos 10 formaciones (los valores realistas son significativamente superiores).
- Mínimo 3 recomendaciones de CSTs acreditados con los que se haya co-facilitado.
- Creación de material de formación propio.
- Mapeo de los objetivos de aprendizaje de la Scrum Alliance con el material propio, con explicación de cómo se miden o reconocen como alcanzados los objetivos de aprendizaje en la formación.
- Carta de motivación para exponer por qué se desea ser formador y qué diferencia se aporta a la comunidad de formadores o qué se contribuye de nuevo.
- Compromiso activo con la comunidad a nivel internacional, que consiste, por ejemplo, en:
- Ponencias en conferencias
- Podcasts
- Organización de eventos
- Artículos de blog
- Entrevista final y simulación de formación sobre un tema aleatorio ante un comité de evaluación compuesto por tres Certified Scrum Trainers y dos empleados de la Scrum Alliance.
Duración promedio para la certificación: El proceso puede durar de 2 a 5 años desde que se alcanza el nivel de Certified Scrum Professional, dependiendo de la experiencia individual y las medidas preparatorias, ya que se requiere una amplia experiencia práctica y evidencia de enseñanza. A nivel mundial, solo existen aproximadamente 280 formadores certificados. El formador debe impartir una cierta cantidad de formaciones en un plazo de 2 años, estar activo en la comunidad, realizar trabajo pro-bono y participar en Guide Level Events para mantener activo su estatus de formador.
Scrum.org - Professional Scrum Trainer (PST)
Los PSTs son formadores reconocidos por Scrum.org que no solo poseen conocimientos sólidos de Scrum, sino que también pueden transmitir eficazmente estos conocimientos.
Requisitos para un PST incluyen lo siguiente:
- 4 años de experiencia con Scrum
- Experiencia en la impartición de formaciones
- 95% o más en el test PSM I
- 85% o más en el test PSM II
- Entrevista con Scrum.org para la evaluación del candidato
- 85% o más en PSM III & PSPO I & PAL I y uno de los siguientes: PSPO II, PSD I, PSK, PSU, SPS o PAL-EBM tests
- Caso de estudio sobre el uso de Scrum o entrevista con empleados de scrum.org y PSTs para la validación de la experiencia propia
- Simulación de formación en vivo con empleados de scrum.org y PSTs
Duración promedio para la certificación: La preparación y el proceso de evaluación pueden describirse como intensivos en comparación con la Scrum Alliance. Sin embargo, la duración depende mucho de la experiencia personal. Además, los formadores deben participar en un evento PST por año para mantener su estatus de formador.